EL PITO REAL EN LA SIERRA DE BAZA
El pito real es sedentario, es decir, que se le puede observar en la Sierra de Baza durante todo el año. Es una de las dos especies de pájaros carpinteros presentes en la Sierra de Baza, el otro es el pico picapinos (Dendrocopos major). Se le puede ver en diferentes tipos de hábitats como se ha mencionado anteriormente, pero predomina en las lindes de los bosques mixtos y en zonas donde haya terrenos abiertos con posibilidad de alimento de hormigas.
La Sierra de Baza ofrece a esta especie cobijo en los diferentes bosques de confieras que lo conforman, así como en bosques de galería y zonas adehesadas de la parte basal del Parque Natural. Caminando por el interior de estos bosques y bajo el amparo de diferentes especies de pinos, se les puede escuchar y ver con relativa facilidad, sobre todo a primeras y últimas horas del día. Es una especie muy desconfiada, por lo que no resulta fácil de ver a poca distancia; es sumamente sensible al más mínimo ruido, con lo que a la primera sospecha de presencia humana saldrá huyendo. Por ello es más conocido por sus sonidos que por contacto visual directo.
El pito real es un aliado de la conservación de su hábitat, ya que devora gran cantidad de insectos dañinos para la agricultura, así como de larvas de insectos perforadores de la madera. Se estima que su presencia en un bosque es un excelente bioindicador de un bosque maduro.
El pito real es sedentario, es decir, que se le puede observar en la Sierra de Baza durante todo el año. Es una de las dos especies de pájaros carpinteros presentes en la Sierra de Baza, el otro es el pico picapinos (Dendrocopos major). Se le puede ver en diferentes tipos de hábitats como se ha mencionado anteriormente, pero predomina en las lindes de los bosques mixtos y en zonas donde haya terrenos abiertos con posibilidad de alimento de hormigas.
La Sierra de Baza ofrece a esta especie cobijo en los diferentes bosques de confieras que lo conforman, así como en bosques de galería y zonas adehesadas de la parte basal del Parque Natural. Caminando por el interior de estos bosques y bajo el amparo de diferentes especies de pinos, se les puede escuchar y ver con relativa facilidad, sobre todo a primeras y últimas horas del día. Es una especie muy desconfiada, por lo que no resulta fácil de ver a poca distancia; es sumamente sensible al más mínimo ruido, con lo que a la primera sospecha de presencia humana saldrá huyendo. Por ello es más conocido por sus sonidos que por contacto visual directo.
El pito real es un aliado de la conservación de su hábitat, ya que devora gran cantidad de insectos dañinos para la agricultura, así como de larvas de insectos perforadores de la madera. Se estima que su presencia en un bosque es un excelente bioindicador de un bosque maduro.