La urraca no vive sola, se suele ver en pequeños grupos, de hecho la pareja suele permanecer unida toda su vida. Ambos construyen el nido entre el ramaje de los árboles o de los arbustos a cierta altura del suelo. Para proteger sus crías de los depredadores cubre la parte superior del nido con ramitas. La hembra es la que se encarga de criar en solitario a los poyos, que nacerán en número de cinco a siete al comenzar la primavera. Estos nidos suelen ser aprovechados posteriormente por otras aves para su reproducción.