Anidan en agujeros construidos en las paredes o taludes, e incluso en el suelo. La construcción del nido dura unas tres semanas, en las que el macho y la hembra se turnan en el trabajo. Al final de un túnel de unos 80 a 100 cms de profundidad se sitúa la cámara de incubación, donde a las tres semanas nacerán de 4 a 7 crías que necesitarán otras tres semanas para abandonarlo.