Debería haber un mayor control de las extracciones subterráneas de agua, especialmente hoy en día cuando la mayoría de los cultivos de olivar que tradicionalmente han sido de secano, están pasando a ser de regadío. Hemos constatado la desecación de dos lagunas importantes por estas causa, concretamente en Colomera e Iznalloz, sitios de importancia faunística únicos en la Provincia. También en la vecina Jaén tenemos constancia de la desecación de por lo menos dos turberas en menos de 3 años, concretamente en la comarca de Alcalá La Real. La Administración muestra poco interés por este tipo de hábitats, que no por pequeños en extensión son menos ricos e importantes, desde el punto de vista de conservación de la biodiversidad.