El corredor es un sapo de tamaño medio-grande (de 7 a 9cm de longitud), de aspecto robusto a la vez que rechoncho, cabeza grande, ancha y hocico corto y redondeado. Los ojos son muy saltones y tienen las pupilas elípticas, en posición horizontal y de color negro. El iris suele ser dorado verdoso o amarillento, con una serie de iridiscencias de color oscuro. El tímpano, situado detrás de los ojos, es redondeado pero no está muy marcado. Nos llama la atención la presencia de 2 bultos alargados y aplastados situados detrás de cada ojo; son las glándulas parótidas. La piel es rugosa y está cubierta de verrugas redondeadas y prominentes.