FREILA: Tras una noche de lluvia primaveral u otoñal, puede...

Tras una noche de lluvia primaveral u otoñal, puede que observemos unas manchas más o menos resecas en el asfalto de cualquiera de las carreteras que recorren nuestra geografía. Si observamos alguna de ellas con detenimiento es posible que se trate de los restos de uno de los anfibios más comunes de Granada, el Sapo corredor. Esta desafortunada forma de encontrarlos es de las más habituales, pues llevan una vida predominantemente nocturna y durante el día se esconden bajo piedras o enterrados en el suelo.