Entonces, la fuerza detrás del regreso a la moralidad debe provenir del despertar de la gente. Específicamente, la gente debe reflexionar sobre sí misma. Y debe haber un cierto número de ellos. Pero no es sencillo reflexionar en esta sociedad llena de tentaciones y presiones. ¡Ni pensar en conseguir que un gran número de gente reflexione sobre sí misma! Si sólo unas pocas personas se examinaran, el impacto sería muy limitado. Esto podría purificar a algunos individuos, pero no a la Tierra.