Larvas: Muy pequeñas, alcanzan un tamaño máximo de hasta 35mm. Son de color negro, y a simple vista es fácil confundirlas con las del sapo corredor. Si nos fijamos con detenimiento podemos observar que suelen presentan motas iridiscentes doradas y no tienen puntos blancos en la boca, lo que nos sirve para diferenciarlas de las del corredor. El espiráculo se encuentra en el lado izquierdo y dirigido hacia atrás. El ano ocupa una posición media al comienzo de la aleta caudal, encontrándose ésta poco desarrollada y terminada en punta redondeada. Otro aspecto que nos puede servir para diferenciar las larvas de ambas especies, es el medio acuático en que las encontremos pues el sapo común no suele utilizar charcas temporales para depositar sus huevos.