El sapo de espuelas se distribuye por la península ibérica y el sur de Francia. No aparece ni en la cordillera Cantábrica ni en los Pirineos, y es más escaso en el sureste peninsular. Debido a su exigencia a la hora de seleccionar el hábitat no se distribuye de modo continuo, sino en poblaciones aisladas, a veces decenas o cientos de kilómetros. Recientemente ha sido localizado por primera vez en la provincia de Almería, concretamente en el municipio de Vélez-Blanco, por parte de Emilio González Miras, en el marco del proyecto de conservación de anfibios que lleva a cabo la Delegación Provincial de la Consejería de Medio Ambiente en dicha provincia. Esta población, junto con las presentes en la zona occidental de Murcia (Lorca y Caravaca, también recientemente descubiertas) y todas las de Granada, constituyen el límite de distribución suroriental de la especie, siendo las más amenazadas, sobre todo por situarse en medios bastante áridos y con pocos puntos de reproducción conocidos. Concretamente en Granada, aparece en Sierra Gorda (Loja), Llanos de Zafarraya, La Alcaicería (Alhama de Granada) depresiones de Guadix, Granada y Baza y en puntos muy concretos y aislados de los Montes Orientales y del norte de la provincia.