Las extremidades son largas, bien adaptadas para el salto. Las patas anteriores, como en todos los anuros, tienen cuatro dedos, en este caso sin membrana interdigital, que sí aparece entre los cinco dedos de las posteriores. Lo más destacado es que en la zona interior de las plantas de las patas traseras se localizan 2 tubérculos córneos de color negro, a modo de espolón, que es lo que le da el nombre a la especie y que utiliza para cavar. Se trata de una característica única entre los anuros de nuestra península, y típica del género al que pertenece.