El periodo reproductor comienza a finales del invierno, en los meses de febrero y marzo. En zonas altas se retrasa uno o dos meses. Para reproducirse seleccionan medios acuáticos muy temporales, al igual que el sapo corredor (Bufo calamita) y los sapillos moteados (Pelodytes sp.). Cualquier rodera inundada, cuneta encharcada, arroyo de pequeña entidad, e incluso charcos situados al pié de las fuentes y en canteras abandonas son buenas para ellos. También pueden utilizar, aunque en menor medida, albercas y charcas ganaderas.