Larvas: Al nacer miden unos 3 mm de longitud y son completamente negras, por lo que es muy fácil confundirlas con los renacuajos del sapo común y del sapo corredor. Conforme van creciendo se vuelven más claros, adquiriendo color pardo, con un característico dibujo reticulado negro en la cola. La cresta dorsal no es elevada y la cola termina en punta redondeada. El espiráculo lo tienen en la zona media del vientre. Al final del desarrollo pueden alcanzar un tamaño de 2 o 3 cm.