El sapillo pintojo meridional (Discoglossus jeanneae) fue descrito como nueva especie en el año 1986, y a simple vista es prácticamente imposible diferenciarlo del sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi). Ambas especies son endemismos de la península ibérica.
Se trata de un sapo de tamaño mediano/pequeño muy parecido a una rana. Alcanza una talla máxima de 5 o 6 cm y es característica su cabeza aplastada y la presencia de un hocico largo y puntiagudo. Los ojos son prominentes aunque no muy grandes y tienen pupilas redondeadas de color dorado. Los tímpanos apenas son visibles, lo cual nos permite diferenciarlo fácilmente de la rana común (Rana perezi) y no tiene glándulas parótidas. Las patas delanteras, son cortas en proporción al cuerpo y poseen 4 dedos. Presentan 3 tubérculos metatarsianos. Las posteriores son mucho mas largas y esbeltas, perfectamente adaptadas para el salto. En los machos, las patas traseras tienen dedos palmeados, cosa que no ocurre ni en las hembras ni en los juveniles.
Se trata de un sapo de tamaño mediano/pequeño muy parecido a una rana. Alcanza una talla máxima de 5 o 6 cm y es característica su cabeza aplastada y la presencia de un hocico largo y puntiagudo. Los ojos son prominentes aunque no muy grandes y tienen pupilas redondeadas de color dorado. Los tímpanos apenas son visibles, lo cual nos permite diferenciarlo fácilmente de la rana común (Rana perezi) y no tiene glándulas parótidas. Las patas delanteras, son cortas en proporción al cuerpo y poseen 4 dedos. Presentan 3 tubérculos metatarsianos. Las posteriores son mucho mas largas y esbeltas, perfectamente adaptadas para el salto. En los machos, las patas traseras tienen dedos palmeados, cosa que no ocurre ni en las hembras ni en los juveniles.