Creemos que estas iniciativas deben extenderse a todo el área de distribución provincial, haciendo especial hincapié en aquellas sierras más secas. El inventario de los puntos de cría está casi realizado al cien por cien. Sólo hace falta un poco de voluntad política para la creación de una serie de micro reservas, que incluya distintas albercas y abrevaderos en cada una de las sierras donde se distribuyen los sapos.