Larvas. Los renacuajos llegan a alcanzar un tamaño considerable, hasta 6 o 7 cm., fruto de un desarrollo larvario muy prolongado. Son muy robustos y se caracterizan por tener el espiráculo (pequeña abertura por donde expulsan agua procedente de la alimentación y la respiración) en zona ventral. La cola es larga y gruesa acabada en punta redondeada. La cresta es baja y nace al final del dorso. El color es plateado con multitud de manchas de color marrón oscuro. En la zona posterior de la cabeza, justo donde empieza la cola, suele tener una mancha oscura en forma de v. De todas formas la identificación de la especie en base a la coloración de las larvas puede ser muy dificultosa, pues hemos podido comprobar que ésta varía mucho de unas zonas a otras, e incluso en la misma zona, dependiendo (creemos) de la exposición a la luz solar. De hecho hemos encontrado larvas completamente oscuras, en albercas donde no llegaba la luz directa del sol.