Tras uno o dos días la hembra comienza a poner los huevos, unos 150 las más jóvenes y más de 1300 las mayores. Al contactar con el agua se hinchan y alcanzan un centímetro de diámetro, siendo depositados en grupos o sueltos sobre las plantas u objetos del fondo de la charca. Al cabo de los días las charcas alcanzan una alta concentración de huevos que flotan sobre la superficie o cubren todos los objetos presentes en ellas, ramas, cardos caídos al agua e incluso basuras depositadas por algún desaprensivo. Pasadas dos semanas aparecen las pequeñas larvas, de apenas 1 cm. de longitud. Cuando son pequeñas se alimentan de plancton y conforme van creciendo se van haciendo cada vez más voraces, capturando invertebrados e incluso larvas de su misma especie o de otros anfibios. Su desarrollo depende de las condiciones físicas ambientales y meteorológicas del lugar, aunque por lo general pierden las branquias a los 4 meses, cuando miden hasta 7 u 8 cm. de longitud.