Larvas. Pueden confundirse fácilmente con las del tritón pigmeo, aunque alcanzan mayores tamaños que las de éste. En los periodos iniciales suelen ser translúcidas, haciéndose más opacas con el tiempo. Tienen los dedos bastante largos y las branquias muy desarrolladas, semejantes a unos plumeros. La cresta caudal comienza en el extremo posterior de la cabeza y no tienen al final de la cola los típicos lunares negros del tritón.