En la zona occidental de la provincia la especie ha desaparecido del piedemonte de Sierra Tejeda, donde se encontraba su borde de distribución meridional, tras permanecer algunos de sus puntos de cría varios años sin agua o muy contaminados, como el nacimiento de Parrica. Las poblaciones de Loja sufren la transformación de sus hábitats terrestres (matorral mediterráneo y cultivos herbáceos), y su conversión en explotaciones agrarias intensivas.