Otra grave amenaza que se cierne sobre el tritón es la introducción de especies acuáticas foráneas. La falta de una mínima educación ambiental y sentido común por parte de algunas personas, conlleva el abandono intencionado o no de animales extraños en nuestros ecosistemas acuáticos. La introducción de peces como la carpa, a veces con argumentos tan peregrinos como puede ser: “la limpieza de la vegetación que crece en las albercas”, o “dan un toque de color a las charcas”; el cada vez más frecuente cangrejo americano, o el abandono de multitud de pequeños galápagos americanos de distintas especies, pensando que “el animalito está mejor en libertad”, supone una competencia directa para nuestras especies autóctonas, no solo de anfibios, también de peces, invertebrados y reptiles.