La alimentación de los adultos se basa en invertebrados, tanto acuáticos como terrestres, y larvas de otros anfibios.
Sus principales enemigos naturales son las culebras de agua, garzas, peces introducidos como la carpa, galápagos y el cangrejo americano, verdadero hostigador de la mayoría de nuestros anfibios. En la fase terrestre puede ser predado por pequeños carnívoros como el turón o la garduña, rapaces nocturnas y el jabalí.
Su principal mecanismo de defensa es la producción de sustancias tóxicas de aspecto lechoso a través de la piel y también adopta posturas defensivas arqueando el cuerpo y levantando la cola ante una amenaza.
Sus principales enemigos naturales son las culebras de agua, garzas, peces introducidos como la carpa, galápagos y el cangrejo americano, verdadero hostigador de la mayoría de nuestros anfibios. En la fase terrestre puede ser predado por pequeños carnívoros como el turón o la garduña, rapaces nocturnas y el jabalí.
Su principal mecanismo de defensa es la producción de sustancias tóxicas de aspecto lechoso a través de la piel y también adopta posturas defensivas arqueando el cuerpo y levantando la cola ante una amenaza.