Para ello es más exigente que el gallipato y selecciona, generalmente, aguas algo más oxigenadas, no muy eutrofizadas, y con abundante vegetación acuática (cada vez más difícil de encontrar). Se le puede hallar en pozos, albercas, pilones de fuentes, charcas naturales, tramos remansados de pequeños arroyos e incluso balsas para regadío.
Cuando llega el otoño, y después de haber pasado la época más calurosa del año en estado de semiletargo en algún refugio, se dirigen a los puntos de reproducción. Si se trata de una charca que aún no tiene agua, por haberse retrasado las precipitaciones que la llenan, se ocultan bajo piedras en sus inmediaciones, a la espera de que llueva lo suficiente.
Cuando llega el otoño, y después de haber pasado la época más calurosa del año en estado de semiletargo en algún refugio, se dirigen a los puntos de reproducción. Si se trata de una charca que aún no tiene agua, por haberse retrasado las precipitaciones que la llenan, se ocultan bajo piedras en sus inmediaciones, a la espera de que llueva lo suficiente.