La duración del desarrollo acuático de las larvas es muy variable, y depende de distintos factores, fundamentalmente del tamaño que tenían al nacer, de la temperatura del agua, y de la disponibilidad de alimento. En nuestra provincia comienzan a observarse las primeras en los arroyos en el mes de Octubre, y suelen finalizar la metamorfosis una vez mediada la primavera, en los meses de Abril y Mayo.