Celo: Tradicionalmente se ha considerado que “al volverse rojo y ha escodado el corzo entra en celo”, lo que equivale a decir que es en verano, época en la que adopta la coloración estival cuando entra en celo. En esta época del año se producen unos característicos círculos en la vegetación y en torno a árboles y arbustos llamados popularmente como “círculos de brujas” al correr los machos detrás de las hembras.