La situación de esta especie, que es muy importante para el conjunto de las comunidades de murciélagos cavernícolas andaluces, es cada vez más delicada ante el aumento de visitantes que se registra en las cuevas y de las iniciativas de conservación de yacimientos arqueológicos y otros valores de las cavidades, que en muchas ocasiones llevan a su cierre con verjas inadecuadas para esta especie, que ya no puede acceder a los refugios. Además, y para agravar su situación, en 2002 esta especie padeció una importante epidemia en toda Europa occidental que afectó a colonias enteras. Nosotros pudimos ver el suelo de algunas de sus colonias de cría granadinas y almerienses cubiertas de cientos de cadáveres.