Sus alas, anchas y cortas, les permiten desarrollar un vuelo potente y muy maniobrable, con lo que pueden cazar entre la vegetación y volando a baja altura, como mucho a 3 – 4m del suelo. En realidad, su comportamiento es similar al de los azores. Se posan en una rama situada al borde de un claro aguardando el paso de sus presas, y se lanzan súbitamente sobre ellas, capturándolas en el acto o persiguiéndolas entre las ramas