FREILA: Mucha curiosidad ha despertado para el hombre la vida...

Mucha curiosidad ha despertado para el hombre la vida subterránea del topo, cuyos únicos vestigios externos visibles son los montoncitos de tierra que forma, procedentes de su actividad excavadora, de unos 15 a 25 cms. de altura y de 15 a 35 de diámetro, así como los denominados “cordones”, unos abultamientos del suelo que delatan el recorrido de la topera bajo tierra, que se forman cuando la conducción está cerca de la superficie y el topo la empuja con su cuerpo hacia la superficie para abrirse paso. Son claramente diferenciables de las salchichas que forma la rata de agua. Otro tipo de galeria del topo son las llamadas “galerías de celo”, unos corredores superficiales y abiertos, a modo de pequeñas zanjas, con tierra a uno y otro lado, que forma el animal en sus recorridos superficiales.