La musaraña común es la más sociable de las musarañas, perdiendo parte de su carácter territorialista en invierno, época en la que comparte nidos comunes para agruparse con otros congéneres y tratar de darse calor entre ellos, aun cuando también en esta época del año las salidas al exterior y cazas continúa haciéndolas en solitario. Las parejas se agrupan para las crías y el macho tiene cierta tendencia a proteger a sus hijos, aun cuando son las hembras las que se muestran más agresivas frente a intrusos.