Las bocas y galerías de los topillos mediterráneos tienen unas dimensiones y características muy definidas, que permiten diferenciarlas de otras especies, con hábitos subterráneos. “Tanto las bocas como las galerías tienen unas dimensiones muy concretas, lo que las diferencia del resto de los Micrótidos, o topos. Es necesario advertir que las medidas de anchura de las galerías hay que hacerlas en los puntos más estrechos de su trazado, y que en las bocas, la entrada y salida de los animales acaba por ampliar algo su anchura. Tanto la anchura mínima de los carriles como el diámetro mínimo de las bocas oscilan entre los 25 y 35 mm. En las bocas pueden encontrarse casos que alcanzan los 40 mm si es vieja y muy usada. En cualquier caso, ni uno ni otro superan nunca los 45 mm., lo que ya podría ser topillo de Cabrera” (José Antonio Garrido, comunicación personal, 2005).