Curiosidades ecológicas. Se cuenta que fueron las ratas y no los hombres, los que expulsaron a los soldados de Napoleón de Egipto. Kemmerich en su obra Cultura Curiosa (1944) cuenta que por las noches las ratas roían los arreos de cuero de los soldados franceses, de tal modo que los jinetes tenían que ir a pie porque las sillas no se sostenían sobre los caballos. Así mismo devoraban las correas de los fusiles, las cartucheras, las botas y todo lo que tenía cuero, cuando los soldados dormían. Cuando los soldados comían su rancho, las ratas salían de todas partes y se lanzaban hambrientas sobre los platos de los soldados, y aunque mataban a muchas de ellas, las otras seguían comiendo con total descaro, sin inmutarse, lo que quitaba el apetito a los soldados que se negaban a continuar en estos lugares acosados por tan indeseables roedores.