Otros rastros: Los daños apreciados en resto de comida, papel o madera que daña al roer con sus incisivos, dejando una acanaladura que no supera los 0,5 cms., es su mejor rastro. Cuando come cereales, su alimento favorito, no come por completo los granos, sino que ataca a gran cantidad de semillas, aumentando así considerablemente los daños. De las almendras no roe generalmente la cáscara, que encuentra muy dura, aunque sí consume sus pepitas, a las que roe parcialmente, fundamentalmente por los laterales. El cadáver del ratón casero, o su presencia en egagrópilas de aves son otros buenos rastros para asegurar su presencia en un territorio concreto.