Principales problemáticas. La destrucción de hábitats y la lucha contra la procesionaria del pino, empleando métodos no selectivos, mediante la utilización de insecticidas de amplio espectro, fundamentalmente fumigaciones áreas en pinares afectados por plagas, han supuesto gran mortandad en la especie, bien por contacto directo con el producto (intoxicación) o por disminución de la capacidad de fecundación y/o esterilización, principalmente por el ilícito empleo de productos derivados del DDT. La ardilla también ha sido objeto de caza por alimañeros, que vendían su piel o disecaban el animal, dada la belleza y atractivo que el animal siempre ha tenido para el hombre. Hasta hace unos años la caza era otra amenaza, en cuanto que también se cazaba la ardilla, unas veces para comérsela, otras por simple “placer” de matar a un animal que se movía entre los árboles o por considerar que se preda sobre los huevos de otras aves y era un enemigo a eliminar.