3. Las camas y parideras de la liebre son muy características. La liebre no construye madrigueras como ocurre con el conejo, sino que se encama entre la propia vegetación, aprovechando bien depresiones del terreno, junto a una roca o mata que le da sombra y protección frente a los vientos, o en la propia vegetación, que al soportar el peso del animal termina por adquirir una peculiar forma acunada