Las características de esta vacuna, de la que el INIA ha presentado una patente nacional y otra internacional y ya ha publicado varios trabajos en revistas científicas de prestigio internacional, la convierten en única en su género, habiendo sido remitido el expediente tanto a la Agencia Española del Medicamento como a la Agencia Europea del Medicamento, y es en éste último organismo donde la nueva vacuna debe ser evaluada y autorizada su comercialización, ya que se trata de ingeniería genética, de una vacuna preparada a partir de un organismo vivo modificado genéticamente. Hasta ahora en Europa sólo existe una vacuna en esta línea autorizada, que es la de la Enfermedad de Aujeszky, aunque no se parecen en nada porque ésta se prepara por dilución de virus mutado. También existen presiones internacionales en contra de su comercialización, ya que a Australia no le interesa que exista una vacuna contra la mixomatosis, virus que los australianos introdujeron en ese continente para controlar de esta forma la proliferación de conejos que en aquellas latitudes son considerados como una plaga.