Las incidencias de una y otra enfermedad se complementan en el conejo, de modo que mientras que la mixomatosis afecta a los conejos de modo fundamental en los meses de calor, la EVH lo hace en los meses fríos. Entre ambas han reducido a un 10 % la población de conejos, que se han visto exterminados localmente de muchos lugares. Para combatir estas enfermedades se han empleado muchos esfuerzos por cazadores y administración, aunque sin un resultado definitivo. Hasta la fecha y contra ambas enfermedades, existían vacunas comerciales que venían siendo empleadas con éxito en las explotaciones de conejo doméstico, sin embargo, debido a que su administración debía ejercerse de manera directa a cada uno de los animales, resultaba ineficaz para controlar estas enfermedades en las poblaciones silvestres de esta especie animal. Ante la problemática detectada y al objeto de encontrar soluciones efectivas a la misma, la Federación Española de Caza se dirigió al Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaría para analizar este tema, firmando ambos Organismos un convenio de colaboración para el desarrollo de una única vacuna contra los dos tipos de enfermedades víricas pensada y desarrollada para el conejo silvestre o de monte, respetando el medio ambiente y su equilibrio.