LA COMADREJA EN LA SIERRA DE BAZA
La comadreja, que ya fue citada en la Sierra de Baza como abundante por el Abab Navarro en el S. XVIII (Antonio José Navarro, 1789), es el menor de nuestros mamíferos carnívoros y también el más abundante de modo general en la península ibérica. Dato que se repite en la Sierra de Baza en la actualidad, de modo que aun cuando se trata de un mamífero muy huidizo y difícil de ver, hemos detectado su presencia bien por contacto visual o por observación de sus huellas y excrementos prácticamente en todos los hábitats, desde la zona de vega de la Hoya de Baza hasta la zona de altas cumbres de Calares, donde también la hemos encontrada activa en invierno. No obstante, parece que adquiere su máxima densidad en las proximidades de zonas arboladas con terrenos de cultivo de cereales, con tal de que presenten piedras, antiguas construcciones u oquedades que le sirvan de refugio, aprovechando la mayor abundancia de roedores en estos lugares, lo que sin duda alguna condiciona su presencia de modo fundamental.
La comadreja ha sido tradicionalmente perseguida por los serranos, que la cazaban con lazos y cepos, al acusarla de ocasionar daños en la caza y animales de corral.
La comadreja, que ya fue citada en la Sierra de Baza como abundante por el Abab Navarro en el S. XVIII (Antonio José Navarro, 1789), es el menor de nuestros mamíferos carnívoros y también el más abundante de modo general en la península ibérica. Dato que se repite en la Sierra de Baza en la actualidad, de modo que aun cuando se trata de un mamífero muy huidizo y difícil de ver, hemos detectado su presencia bien por contacto visual o por observación de sus huellas y excrementos prácticamente en todos los hábitats, desde la zona de vega de la Hoya de Baza hasta la zona de altas cumbres de Calares, donde también la hemos encontrada activa en invierno. No obstante, parece que adquiere su máxima densidad en las proximidades de zonas arboladas con terrenos de cultivo de cereales, con tal de que presenten piedras, antiguas construcciones u oquedades que le sirvan de refugio, aprovechando la mayor abundancia de roedores en estos lugares, lo que sin duda alguna condiciona su presencia de modo fundamental.
La comadreja ha sido tradicionalmente perseguida por los serranos, que la cazaban con lazos y cepos, al acusarla de ocasionar daños en la caza y animales de corral.