Hábitats. La comadreja se adapta a todo tipo de suelos, prefiriendo los campos de cultivo y terrenos con matorral bajo, muros de piedra, matorrales cercanos a prados, en especial los terrenos no muy húmedos pero con agua cerca, rehuyendo de los bosques cerrados y de las zonas encharcadas. Normalmente vive cerca del medio humano, frecuentando construcciones humanas a menudo abandonadas. El territorio ocupando por los machos suele tener unas dimensiones aproximadas de unas 34 hectáreas, y el de las hembras unas 12 hectáreas. Dentro de ese territorio, ubica su cubil, que en verano lo suele instalar entre piedras, muros, huecos de árboles, etc., y durante el invierno es frecuente que se instale en construcciones humanas abandonadas y grutas y oquedades naturales. Tanto el macho como la hembra son territoriales y solitarios, con excepción de la época de celo, durante la cual se pueden formar grupos familiares.