Los hábitos de la especie son fundamentalmente diurnos y crepusculares. En verano pasa las horas centrales del día descansando y refugiándose del sol. Tiene el olfato, vista y oído muy desarrollado. Aunque se trata de un animal por lo general muy desconfiado del hombre, en zonas como Gredos o Sierra Nevada, se han habituado a la presencia humana y se aproximan con facilidad a los excursionistas.