El hallazgo, publicado en la revista "Astrophysical Journal Letters", lo firman Ignasi Ribas y otros investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La novedad, explicaron ayer, no estriba tanto en la detección de un nuevo cuerpo extramuros del sistema solar -aparecen casi cada día-, como en su tamaño y en el método inusual empleado. Han combinado simulaciones informáticas novedosas con la observación de las variaciones orbitales que ha provocado en otro planeta del mismo sistema, ya conocido, que gira también alrededor de GJ 436 en una órbita más cercana a la estrella-madre.