Puede que el fenómeno de los fantasmas cree un vínculo entre el pasado y el presente, entre los edificios inanimados y los horrores de los que han sido testigos. Puede que sean vestigios de una realidad alternativa, o que se trate simplemente de las creaciones imaginarias que produce el miedo. Lo que sí es cierto es que los fantasmas forman parte de la espiritualidad contemporánea, un amasijo de creencias sobrenaturales, cristianas, hindúes, budistas, musulmanas y científicas, en que cada cual construye su propia religión.