La encuesta muestra un aumento significativo en las creencias sobrenaturales. Incluso, la población que cree en fantasmas ha pasado del 10 por ciento de 1950 al 39 por ciento en 2008. Paul Woolley, director de Theos, explica que ‘el aumento se debe en parte a la afluencia de inmigrantes de Sudamérica, Africa, Asia y Europa del Este’, pero también propone que ‘al contrario de los años 50, la gente no cree que la ciencia tenga respuestas para todo’.