FREILA: Fue maldito por su madre y su abuelo, quien lo castigó...

Fue maldito por su madre y su abuelo, quien lo castigó con un mandador de pescuezo y le frotó ají picante en las heridas. Al intentar huir, le soltaron un perro para que lo mordiera y hasta el fin de los tiempos le persigue mordiendole los talones; por eso se dice que el Silbón le teme a los perros y al ají picante, y va por las sabanas penando con una bolsa que contiene los huesos de su padre. Otras versiones dicen que castiga a los hombres parranderos que van de fiesta en fiesta y en su bolsa lleva los huesos de sus victimas.