En Francia, en la corte de Catalina de Médicis, existían numerosos astrólogos y magos. Bastará citar al famosísimo Nos-tradamus o al temible cosma Ruggeri, el cual se vio envuelto a menudo en sospechosas historias de hechizos.
Recordemos solamente que Margarita de Navarra fue objeto de hechizo de amor llevado a cabo por el tal Ruggeri, que había fabricado en cera una figurita coronada, cuyo corazón estaba atravesado por un alfiler; el hechizo había sido ordenado por el Caballero La Mole.
El hechizo siguió su curso y Margarita de Navarra se enamoró locamente de este último.
Recordemos solamente que Margarita de Navarra fue objeto de hechizo de amor llevado a cabo por el tal Ruggeri, que había fabricado en cera una figurita coronada, cuyo corazón estaba atravesado por un alfiler; el hechizo había sido ordenado por el Caballero La Mole.
El hechizo siguió su curso y Margarita de Navarra se enamoró locamente de este último.