Esta teoría de “astronautas antiguos” inspiró numerosos imitadores, secuelas y adaptaciones ficticias, incluyendo un libro (La Biblia y los platillos voladores, de Barry Downing), en el cual interpreta un fenómeno milagroso que figura en la Biblia como registro de contacto con los alienígenas. Muchas de estas teorías establecen que los alienígenas han dirigido la evolución humana, una idea tomada por la novela y película 2001: Odisea del Espacio.