¡Hola paisanos! Aqui estoy otra vez para desearos un feliz Día de Reyes, y fin de fiestas que ya está bien, ¿no?. Porque la verdad es que se cansa uno de tantos días seguidos de fiestas, comilonas, y sobre todo de mensajes cursis en el movil, a vosotros ¿no os pasa igual?, que si toda la felicidad del mundo, que si mis mejores deseos, que si mucho amor, que si la salud, que si la paz, que si esto y lo otro, bla, bla, bla, pero nadie te desea que te toque la lotería, o que encuentres un trabajo donde cobres triple y trabajes la mitad, o que te pegues unas juergas buenas con los amigos, o que te toque un pedazo de coche o una casa enorme, etc., vamos cosas normalitas y que a uno le irian bastante bien. Pero no, todos los años igual, y para eso los regalos: otro par de calcetines de rombos (que nunca me pongo y tengo dos cajones llenos), otra corbata (que no uso ni en ocasiones señaladas), otra caja de pañuelos (voy a montar un puesto en el mercadillo), y asi sucesivamente. Gracias que mi señora que me conoce, y siempre me pregunta: ¿Que disco o que libro quieres de regalo?, y aunque sea a la carta y se pierda la sorpresa, (siempre se agradece más, porque lo vas a utilizar alguna vez), pero tienes en tus manos un regalo que no vas a esconder en el primer cajón que te encuentres ¿no?. Respecto a la cabalgata de Reyes, yo no se si tengo la suerte o la desgracia de no tener que ir a verla a la calle, ya que pasa por debajo de mi balcón, y como cada año el ayuntamiento parece superarse, pues lo que al principio gusta, cuando dura casi una hora el paso de carrozas, cada una con su banda de musica correspondiente, y sus megafonías, y sus altavoces, etc, ya que casi molesta. Lo que tú dices María o serán cosas de la edad o del cambio climatico, o de los americanos, pero está uno cada vez con menos ganas de nada, y más refunfuñón que un viejo de 80 años. Cambiando de tema, del Diccionario no se nada, pero si hubiera forma de saber tu dirección yo te enviaría un ejemplar que me queda de los 30 que imprimí yo en casa, que los encuaderné y todo ¿sabes?, porque como tenía que entregar un ejemplar en la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía para registrarlo, pues le di al boton de la impresora y saqué 30, para regalar a la familia (1 por familia), y a los amigos más allegados. Pero no te preocupes, si tu hermano o tus padres le quieren llevar tu dirección o tu telefono a mi madre o a mi tia Marina, pues ya me la mandarán ellos y te mando el que me queda ¿vale?, porque el ayuntamiento del pueblo no se si hará algo al final o no, a mi no me han dicho nada y yo tampoco he visto a nadie. Bueno Antonio ya te queda poco ¿verdad?, haber cuando vuelves a la isla y nos cuentas algo, porque la conexión de tu hermano parece que la utilizas poco ¿no?. Pues hale ya está que esto más que un mensaje, parece una biografía. A continuación os transcribo un texto que he encontrado en una carpeta con cosas viejas, iba buscando otra cosa y mirad lo que he encontrado, yo no se cuantos años puede llevar esto ahí guardado,:
LA PARÁBOLA DEL JEFE
Al principio de la humanidad, cuando Dios creó al cuerpo humano, los órganos vitales del mismo, empezaron a discutir sobre quién sería el jefe.
El CEREBRO expuso: Yo debo ser el jefe, ya que ordeno el funcionamiento de todos ustedes.
Los OJOS argumentaron: Nosotros deberíamos ser los jefes porque guiamos todo el cuerpo.
El CORAZON dijo: Entonces yo debería ser el jefe porque llevo la sangre para que todos funcionéis.
El ESTOMAGO intervino: En ese caso yo seré el jefe, puesto que os alimento a todos.
Las PIERNAS declararon: Nosotras seremos los jefes, porque transportamos todo el cuerpo.
Y todos los demás se indignaron por la cuenta que les traía cuando la MIERDA pidió ser el jefe. Después se rieron a carcajadas.
La MIERDA solo dijo: Yo seré el jefe.
Y se negó a salir durante cinco o seis días.
EL CUERPO ESTALLABA......
EL ESTOMAGO SE SENTIA MAL.......
LOS OJOS SE NUBLABAN........
EL CORAZON AMENAZABA CON PARARSE.......
LAS PIERNAS TEMBLABAN........
Y entonces todos gritaron:
¡QUE LA MIERDA SEA EL JEFE!
Y desde entonces: CUALQUIER MIERDA ES EL JEFE.
Venga, os dejo. Hasta otro día: saludos, abrazos y achuchones.
LA PARÁBOLA DEL JEFE
Al principio de la humanidad, cuando Dios creó al cuerpo humano, los órganos vitales del mismo, empezaron a discutir sobre quién sería el jefe.
El CEREBRO expuso: Yo debo ser el jefe, ya que ordeno el funcionamiento de todos ustedes.
Los OJOS argumentaron: Nosotros deberíamos ser los jefes porque guiamos todo el cuerpo.
El CORAZON dijo: Entonces yo debería ser el jefe porque llevo la sangre para que todos funcionéis.
El ESTOMAGO intervino: En ese caso yo seré el jefe, puesto que os alimento a todos.
Las PIERNAS declararon: Nosotras seremos los jefes, porque transportamos todo el cuerpo.
Y todos los demás se indignaron por la cuenta que les traía cuando la MIERDA pidió ser el jefe. Después se rieron a carcajadas.
La MIERDA solo dijo: Yo seré el jefe.
Y se negó a salir durante cinco o seis días.
EL CUERPO ESTALLABA......
EL ESTOMAGO SE SENTIA MAL.......
LOS OJOS SE NUBLABAN........
EL CORAZON AMENAZABA CON PARARSE.......
LAS PIERNAS TEMBLABAN........
Y entonces todos gritaron:
¡QUE LA MIERDA SEA EL JEFE!
Y desde entonces: CUALQUIER MIERDA ES EL JEFE.
Venga, os dejo. Hasta otro día: saludos, abrazos y achuchones.