Cerca de la una de la madrugada, cuando por fin empezaba a dormirme, oí un susurro cerca de mí. Creyendo que no serían más que las hojas del árbol de fuera, me di la vuelta en la cama. De espaldas a la ventana, pude ver lo que parecía una sombra negra e informa que se deslizaba por debajo de la puerta de mi dormitorio. Permanecí inmóvil mientras trataba de adivinar, adormilado, qué producía esa sombra en mi haboitación, iluminada sólo por la Luna. No hay duda de que mi estatismo hizo creer al lethifold de que su potencial víctima estaba dormida.
Para mi horror, la sombra comenzó a trepar por la cama, y sentí su leve peso sobre mí. No parecía más que una capa negra ondulante, cuyos bordes se agitaban mientras él se deslizaba hacia mí. Paralizado por el miedo, sentí su tacto viscoso sobre el mentón antes de incorporarme con un respingo. Esa cosa intentó ahogarme, pues se deslizaba inexorablemente sobre mi rostro, sobre la boca y la nariz, pero yo seguía luchando, mientras sentía un frío que me envolvía. Incapaz de gritar para pedir ayuda, busqué a tientas mi varita. Estaba mareado, la cosa me había cubierto la cara y no podía respirar. Me concentré con todas mis fuerzas en el encantamiento estupefactor, pero no me valió para dominar a la criatura (y eso que arrancó un pedazo de la puerta de mi dormitorio); de modo queprobé en el maleficio obstaculizador, que tampoco sirvió para nada. Sin dejar de forcejear frenéticamente, rodé hacia un costado y caí pesadamente al suelo, ya envuelto completamente por el lethifold.
Me estaba asfixiando y sabía que iba a perder totalmente el sentido. Desesperado, reuní mis últimas fuerzas. Apartando la varita lejos de mí, clavándola en los mortales pliegues de la criatura, reviví en mi memoria el día en que fui elegido presidente del club local de gobstones y efectué el encantamiento patronus.
Casi de inmediato volví a sentir el aire fresco en la cara. Alcé la mirada y vi que la sombra mortal salía despedida por encima de los cuernos de mi patronus. Voló a través de la habitación y se deslizó rápidamente hasta desaparecer de mi vista". Tal y como Belby revela tan dramáticamente, el patronus es el único encantamiento conocido para repeler a un lethifold. Sin embargo, ya que generalmente ataca a los que duermen, sus víctimas rara vez tienen la posibilidad de usar magia alguna contra él. En cuanto consigue ahogar a su presa definitivamente, el lethifold digiere su comida allí mismo, en la cama. Después, abandona la casa con una silueta un poco más espesa e inflada que antes sin dejar ningún rastro.
Para mi horror, la sombra comenzó a trepar por la cama, y sentí su leve peso sobre mí. No parecía más que una capa negra ondulante, cuyos bordes se agitaban mientras él se deslizaba hacia mí. Paralizado por el miedo, sentí su tacto viscoso sobre el mentón antes de incorporarme con un respingo. Esa cosa intentó ahogarme, pues se deslizaba inexorablemente sobre mi rostro, sobre la boca y la nariz, pero yo seguía luchando, mientras sentía un frío que me envolvía. Incapaz de gritar para pedir ayuda, busqué a tientas mi varita. Estaba mareado, la cosa me había cubierto la cara y no podía respirar. Me concentré con todas mis fuerzas en el encantamiento estupefactor, pero no me valió para dominar a la criatura (y eso que arrancó un pedazo de la puerta de mi dormitorio); de modo queprobé en el maleficio obstaculizador, que tampoco sirvió para nada. Sin dejar de forcejear frenéticamente, rodé hacia un costado y caí pesadamente al suelo, ya envuelto completamente por el lethifold.
Me estaba asfixiando y sabía que iba a perder totalmente el sentido. Desesperado, reuní mis últimas fuerzas. Apartando la varita lejos de mí, clavándola en los mortales pliegues de la criatura, reviví en mi memoria el día en que fui elegido presidente del club local de gobstones y efectué el encantamiento patronus.
Casi de inmediato volví a sentir el aire fresco en la cara. Alcé la mirada y vi que la sombra mortal salía despedida por encima de los cuernos de mi patronus. Voló a través de la habitación y se deslizó rápidamente hasta desaparecer de mi vista". Tal y como Belby revela tan dramáticamente, el patronus es el único encantamiento conocido para repeler a un lethifold. Sin embargo, ya que generalmente ataca a los que duermen, sus víctimas rara vez tienen la posibilidad de usar magia alguna contra él. En cuanto consigue ahogar a su presa definitivamente, el lethifold digiere su comida allí mismo, en la cama. Después, abandona la casa con una silueta un poco más espesa e inflada que antes sin dejar ningún rastro.