La cavidad, a unos mil metros de altura sobre el nivel del mar, dispone de dos entradas denominadas Cueva Grande y Cueva Chica. La entrada de la primera da paso a un vestíbulo por el que se accede a una serie de corredores, entre ellos el Corredor de las Pinturas que desemboca en la Sala de las Formaciones, de gran belleza por las estalactitas y las estalagmitas que contiene. Desde aquí se continúan visitando las Salas del Órgano, la Sala del Fémur, la Sala de la Celosía o de la Campana y, más adelante, la Sala de los Estratos, encontrándose ésta a pocos metros de la salida, por la Cueva Chica. La zona de la cueva apta para ser visitada tiene unos 450 metros y 700 escalones en todo su recorrido.