FREILA: El aspecto de los ermitaños era de una dureza relativa....

El aspecto de los ermitaños era de una dureza relativa. El hábito tenía el color de la arena quemada, con arrugas por todas partes, pesados, anchos y molestos. Un ancho cinturón de cuero para dar una forma irregular a la tela. Sobre él un escapulario y encima la capucha que completa la armadura. La barba ancha, desarreglada, maciza y de color gris.