Pero si los cientificos piensan que arrinconándose en bunkers podrán salvar sus pellejos, olvidan los terremotos, los maremotos, el movimiento de la corteza terrestre, etc. No habrá escapatoria. Y como dice la Biblia, el evento vendrá como ladrón en la
noche, sin que lo podamos esperar y ni imaginar.
Olas
gigantes, tornados, terremotos, ¿qué sabemos realmente de esto?. Cuando lo vivamos nos daremos cuenta de la magnitud del problema.