Un señor llega de su trabajo y ve a su esposa muy angustiada que corre hacia él gritando:
¡Mi amor! ¡Mi amor! ¡A mi mamá la picó un alacrán!
Y el esposo le pregunta:
¿Cómo que un alacrán? ¡Si había cuatro en la cajita!
¿En qué se parecen los abogados y los plátanos?
-Que no encuentras uno derecho.
En la vejez se aprende mejor a esconder los fracasos; en la juventud, a soportarlos.
Todo el mundo quisiera vivir largo tiempo, pero nadie querría ser viejo.
La vejez no significa nada más que dejar de sufrir por el pasado.
Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes.
Si quieres ser viejo mucho tiempo, hazte viejo pronto.
Es preferible ser viejo menos tiempo que serlo antes de la vejez.
El anciano es un hombre que ya ha comido y observa cómo comen los demás.