Antonio, agente de policía, consigue un relevo que le permite finalizar su ronda
nocturna dos horas antes de lo acostumbrado.
Al llegar a su
casa decide no encender la luz para no despertar a su mujer que estaba durmiendo.
A pesar de ello, su esposa se despierta y en la oscuridad, le grita:
-Amor, tengo un dolor de cabeza que me está matando. Puedes ir a la
farmacia a buscar unas aspirinas?
Antonio, complaciente y siempre sin encender la luz, vuelve a ponerse el uniforme y se dirige a la farmacia
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